El mono al banquillo

Heredarás el viento (Inherit the Wind, 1960)(1) de Stanley Kramer es un drama legal basado en el famoso caso conocido en los Estados Unidos como “El Juicio del mono” (The Monkey Trial) que enfrentó a creacionistas contra evolucionistas (básicamente baptistas y presbiterianos) en 1925, de allí que el título de la película extraído de un versículo del libro de los Proverbios no sea una casualidad.(2) Poco antes de que la Gran Depresión hundiera la economía norteamericana, estos dos bandos estaban lo suficientemente polarizados como para propiciar un gran choque público que significara el triunfo ideológico de su causa.(2) La cinta nos sitúa en el imaginario pueblo de Hillsboro en algún lugar del sur de los Estados Unidos. En este pueblo, Bertram T. Cates (Dick York) profesor de biología de secundaria es arrestado en medio de su clase por violar una ley que prohíbe la enseñanza de la teoría evolucionista de Darwin. A partir de este hecho, la trama se desarrollará en varios planos duales teniendo como eje central la confrontación entre aquellos que pretenden introducir una enseñanza moderna frente a quienes defienden los valores tradicionales de la sociedad. El gran cuestionamiento que aquí aparece es el del valor de la ley y su obediencia por parte de los ciudadanos. Cates se rebela contra una norma que considera injusta: sólo intento enseñar a mis alumnos que el hombre no fue plantado aquí como un geranio en una maceta, sino que proviene de un largo milagro, no tomó sólo siete días. Sin embargo, no sólo quienes imponen legislativamente sus creencias estarán en el bando de quienes consideran que la ley debe cumplirse: Pero eso va contra la ley. Un maestro es un servidor público debería hacer lo que la ley y la Dirección Escolar le ordena. Nos recordará en una oportunidad Rachel Brown (Claude Akins), la novia de Cates.

Regresando al plano real debemos situarnos en marzo de 1925, cuando el Congreso del Estado de Tennessee – con la aprobación de la Butler Act– declaró ilegal la enseñanza en las escuelas públicas de cualquier teoría que negara la creación divina del hombre señalada en la Biblia y en su lugar propusiera que el hombre descendía de animales inferiores. En este contexto, la American Civil Liberties Union (ACLU) anunció que estaba dispuesta a dar asesoría legal a cualquier profesor del Estado que violara la norma. Un grupo de ciudadanos del pequeño pueblo de Dayton aceptó el reto, más que por la defensa de la libertad de enseñanza, por el dinero y publicidad que el juicio traería al pueblo. Para ello reclutaron al joven profesor John Scopes, quien fue arrestado durante su clase por violar la Butler Act.

Durante el juicio, la acusación estuvo encabezada por William Jennings Bryan, tres veces candidato a la presidencia de los Estados Unidos por el Partido Democrático (fue oponente de William McKinley y Howard Taft) y Secretario de Estado durante la administración del presidente Wilson. Por su parte la defensa estuvo en manos de Clarence Darrow, uno de los abogados más importantes del país. El juicio se desarrolló en el verano de 1925, en medio de un ambiente festivo y popular, con carteles decorando las calles, quioscos de venta de limonada, chimpancés anunciando que habían venido a declarar para la fiscalía y activistas del movimiento creacionista vendiendo libros en favor de su causa. Todo ello en medio de un gran despliegue mediático. Más de 200 periodistas cubrieron el juicio y éste fue transmitido en directo por una radio de Chicago.(4) Sin duda pasta había para tanta parafernalia.

Los escritores Jerome Lawrence y Robert E. Lee escribieron originalmente un drama teatral como una denuncia a la amenaza de la libertad intelectual afectada por la cacería de brujas que desató el senador Joseph McCarthy en la década de los 50.(5) Es por ello que la película no es una recreación fiel del juicio pues no sólo se renombraron localidades y participantes sino que incluso se introdujeron nuevos personajes, todo ello con la intención de restarle valor histórico y resaltar su carácter de denuncia. Para ello la cinta remarca varias dualidades: liberales contra tradicionalistas, evolucionistas racionales frente a fundamentalistas supersticiosos, el norte culto e industrial contra el sur agrario e ignorante y jóvenes progresistas contra hombres mayores ideológicamente inmóviles.

En este contexto el incumplimiento de la ley no sólo debe verse como un enfrentamiento entre los sectores progresistas y tradicionalistas de la sociedad sino también como un ataque de las ciudades del norte a un modo y de una forma de vida. Es allí donde el sur declara nuevamente su excepcionalismo y la defensa de su derecho a vivir como les plazca. Vieja polarización que en su máximo grado generó el conflicto interno más devastador que sufriera los Estados Unidos. Dadas las características de la película, con una trama compleja y unos diálogos densos era necesario que los papeles de William Jennings Bryan y Clarence Darrow fueran cuidadosamente elegidos. Para ello Stanley Kramer echó mano de dos grandes actores varias veces ganadores de los premios de la Academia. En la cinta, la fiscalía cuenta con el auxilio de Mattew Harrison Brady (Fredric March), un hombre con una enorme popularidad producto de sus tres candidaturas a la presidencia de los Estados Unidos y de la cruzada que había emprendido contra las teorías de Darwin. Brady, llega al pueblo en olor de multitud, sus seguidores lo ven como el Mesías reencarnado y esperan que no sólo castigue al violador de la ley, sino que con su aporte regresen las cosas a su estado original. No vine sólo a enjuiciar a un trasgresor, a un joven que se ha levantado contra la ley divina. He venido porque lo que ha sucedido en un aula de su pueblo ha desencadenado un perverso ataque desde las ciudades del norte. Nosotros no buscamos este enfrentamiento. Somos gente sencilla que sólo aspira vivir en paz y hermandad cuidando a nuestros seres amados y enseñando a nuestros hijos el camino de la probidad y de la fe. Declarará Brady a sus seguidores en un improvisado mitin al llegar a Hillsboro.

La defensa estará a cargo del abogado Henry Drummond (Spancer Tracy), auxiliado por el periodista del Baltimore Herlad, E.K. Hornbeck (Gene Kelly). Para Drummond mantener este estado excepcional que Brady reclama tiene el perjuicio del fanatismo y la ignorancia. –En tanto el requisito para este radiante paraíso sea la ignorancia, el fanatismo y el odio yo digo: ¡al diablo con eso!. Pero salir de la barbarie tiene un costo, costo que la sociedad debe asumir para no seguir en el oscurantismo. –El progreso nunca fue gratuito, debemos pagar por él. A veces pienso que hay un hombre detrás de un mostrador diciendo: muy bien, tendrás un teléfono, pero perderás la privacidad y el encanto de la distancia. (…) Señor usted puede conquistar el aire, pero los pájaros perderán su encanto y las nubes olerán a gasolina. Darwin nos llevó a una cumbre desde donde podremos mirar hacia atrás y ver de donde vinimos. Pero para acceder a ese conocimiento debemos abandonar nuestra fe en la bonita poesía del Génesis. Por ello Drummond estima que no debe ser castigado quien incumple una ley viciosa. –No se puede aplicar imparcialmente una ley perversa. (…) una ley perversa, cual la peste, destruye todo lo que toca tanto a partidarios como a detractores. Dirá Drummond en un pasaje del juicio. Los efectos de una ley de esta naturaleza son evidentes: –Si se criminaliza una ley como la de la evolución y su enseñanza pública, mañana podría ser un crimen enseñarla en escuelas privadas y luego sería un crimen hasta su mera lectura. Luego podrían prohibirse libros y periódicos.

La estrategia de la defensa se centra en la constitucionalidad de la ley, la de la fiscalía en exigir su cumplimiento. Durante el juicio, Brady logra que el juez rechace los testimonios de los científicos que la defensa pretendía presentar para apoyar las teorías de Darwin y de esta forma desacreditar la norma. Sin este valioso argumento, Drummont echa mano de un recurso desesperado pero brillante en su audacia, llama a declarar en favor de la defensa al propio Brady, considerándolo como un experto en el estudio de la Biblia. Durante el interrogatorio, Drummont acorrala literalmente a Brady, hasta el punto de obligarle a reconocer que no todos los pasajes de la Biblia pueden interpretarse literalmente. En especial, que los días del Génesis debía entenderse cómo períodos. Con esta afirmación era válido sostener entonces que las teorías de Darwin podían convivir con las Sagradas Escrituras.(6) A pesar de este episodio, el jurado encuentra culpable a Cates. Sin embargo, el Juez Mel Coffey (Henry Morgan) impone al acusado sólo una sanción testimonial obligandole al pago de cien dólares.(7) 


(1) Este juicio ha tenido tres adaptaciones para televisión. La primera de ellas en 1965 de George Schaefer con las actuaciones de Melvyn Douglas y Ed Begley; la segunda en 1988 de David Greene, con Jason Robards y Kirk Douglas; y, finalmente, en 1999 de Daniel Petrie, con Jack Lemmon y George C. Scott.

(2) Proverbios 11,29: El que turba su casa heredará en viento; Y el necio será siervo del sabio de corazón. 

(3) WILLIAMS, Peter W. America´s religions: from their origins to the twenty-first century. Segunda Edición. Urbana: University of Illinois Press. 2002. Pág. 281. 

(4) ARESON CLARK, Constance. Evolution for John Doe: Pictures, the Public, and the Scopes Trial Debate. En: The Journal of American History. Marzo 2001. Pág. 1275-1277; y, LINDER, Douglas. State v. John Scopes (The “Monkey Trial”). En: Jurist, Legal, News & Research. University of Pittsburg, School of Law. 

(5) Entre los años 1947 y 1954 el senador republicano por el estado de Wisconsin, Joseph R. McCarty aprovechó el ambiente generado por la Guerra de Corea y la Guerra Fría para iniciar una serie de acusaciones contra diversas personalidades sospechosas de ser miembros del Partido Comunista de los Estados Unidos. La persecución que inició el senador McCarty (denominada Macartismo) llevó a los tribunales a miles de personas. La House of Un-American Activities Commiteee (HUAC), encargada de investigar actividades antipatrióticas, también investigó a la industria cinematográfica, lo que desencadenó en una serie de traiciones y denuncias que marcó la carrera de muchos miembros de la industria. Vid. JENKINS, Philip. The new anti-catholicism: the last acceptable prejudice. Nueva York, Oxford University Press. 2003. Pág. 40; KELLOG, William O. American history: the easy way. Nueva York. Barron´s Educational Series. 2003. Pág. 294; y, RAY PAPKE, David. Law, Cinema, and Ideology: Hoollywood Legal Films of the 1950s. En: UCLA Law Review. 48 (6). 2001. Pp. 1486-1489.

(6) La confrontación de dos horas entre Bryan y Darrow fue considerada por la prensa de la época como una victoria aplastante de Darrow. Sobre este hecho un historiador afirmó de “cómo un hombre y su leyenda, Bryan, fueron destruidos por su testimonio de ese día”. Vid. LINDER, Douglas. Op. Cit. 

(7) Darrow y Bryan apelaron el fallo. En 1926 la Corte Suprema del Estado de Tennessee revirtió la sentencia de la corte de Dayton basándose en un tecnicismo, pues el Juez que vio la causa no tenía competencia para fijar sanciones mayores a cincuenta dólares. Aún cuando el caso debió regresar a Dayton, la Corte sobreseyó la causa al considerar que “nada se ganaba prolongando la vida de este bizarro caso”. Vid. LINDER, Douglas. Op. Cit.

 

Ficha: Heredarás el viento (Inherit the Wind, 1960), USA, 128 minutos, Director: Stanley Kramer, Guión: Jerome Lawrence y Robert E. Lee, Reparto: Spencer Tracy, Fredric March, Gene Kelly, Dick York, Donna Anderson, Harry Morgan, Claude Akins, Elliott Reid, Paul Hartman, Philip Coolidge, Jimmy Boyd, Noah Beery Jr.

9 comentarios

Archivado bajo Derecho Penal, Derechos Fundamentales, Estados Unidos, Jurisprudencia, Libertad religiosa, Proceso Judicial, Sistema de jurado

9 Respuestas a “El mono al banquillo

  1. Administrador

    Deseo felicitarlos por este blog. Es muy interesante la temática y la labor desarrollada por ustedes.
    http://www.asesorialegal.wordpress.com

  2. Pingback: Blawg review: Cine y derecho [cineyderecho.wordpress.com] « Bibliolex

  3. katherine ramos

    hola, esto esta buenisimo, contiene un muy buen material

  4. Luis

    ta muy buena la peli.Besos

  5. silviva

    este material esta muy bueno vo, la verdad q me encanto vo sabe

  6. BEATRIZ

    Sigo buscando las películas para un ciclo dirigido a profesores de una Universidad, en realidad, algunos hemos visto varias, ésta entre ellas.
    En octubre veremos cuatro de las películas que estan en la lista. Esta la ví varias veces para comprender los diálogos, los tiempos, los mensajes.
    Una película para ver una y otra vez, sobre todo para quienes tienen que enseñar Derecho.
    Es super interesante.

  7. pedro murillo

    ayudenme a encontrar una copia de la version 1988 en espanol pleassse..

  8. pedro murillo

    ayudenme a encontrar una copia de la version 1988 en espanol pleassse..(heredara el viento)

  9. Milagros

    Holaa! necesito saber lo que dijo la esposa del fiscal en la pelicula. es urgentee! gracias

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